jueves, febrero 19, 2009

La hermosura de la dialéctica

a mi profesor de filosofía..
Estoy viva como fruta madura dueña ya de inviernos y veranos, abuela de los pájaros, tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón y, niña, tiemblo en los atardeceres, me deslumbran el verde, las marimbas y el ruido de la lluvia hermanándose con mi húmedo vientre, cuando todo es más suave y luminoso.
Crezco y no aprendo a crecer, no me desilusiono, ni me vuelvo mujer envuelta en velos, descreída de todo, lamentando su suerte. No.
Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,de la tierra paridael canto de los pueblos, los brazos del obrero construyendo, la mujer vendedora con su ramo de hijos,los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Sí.
Es verdad que a ratos estoy triste y salgo a los caminos, suelta como mi pelo,y lloro por las cosas más dulces y más tiernasy atesoro recuerdos brotando entre mis huesosy soy una infinita espieral que se retuerce entre lunas y soles, avanzando en los días, desenrollando el tiempo con miedo o desparpajo, desenvainando estrellas para subir más alto, más arriba, dándole caza al aire, gozándome en el ser que me sustenta, en la eterna marea de flujos y reflujos que mueve el universo y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día mis ojos encenderán luciérnagas.

Educacion "Superior"

"Las reformas verdaderas empiezan entendiendo el mundo como es, y de ahí proponer, sólo así se puede cambiar realmente"
Ziauddin Sardar, filófofo y crítico inglés

UNIVERSIDAD: Democracia que se ofrece a México

Democratización De Instituciones
La tercera Ola llegó impregnando a América Latina de una duda en sus sistemas, si bien, en muchos países que pasaron por regímenes dictatoriales, el retorno de los males del pasado no era algo por qué preocuparse, sin embargo, a la par que la democracia se venía gestando, también surgieron las dudas acerca de su naturaleza y su rumbo, donde las instituciones son el objetivo en la mira.

El caso de México es aún poco más complejo, y cuya nueva democracia surge a través de procesos específicos, entre negociaciones de la clase política y presiones del sistema. Donde la conciencia de esta “seudo-democracia” (como algunos catalogan) exige una cada vez un mayor acercamiento a las instituciones y una lucha de construcción que por el contexto de nuestro país, es uno de los principales temas de debate.

Los logros que se han dado, son precisamente a través de las instituciones que cada vez son más del dominio público, que están a la luz y responden a intereses de todos los ciudadanos. La democracia hoy es la bandera con la que el mundo se dirige, aunque en ocasiones resulte un discurso, y se confunda a la democracia con una simple liberalización de derechos políticos, pequeñas aperturas.

Sin duda, la democracia, es aún más y tiene que ver con supuestos de mucho más alcance dentro de los que entran la búsqueda de una igualdad de oportunidades, el debate público, la descentralización de las fuentes de información, la libertad de asociación, la igualdad de capacidades, el aseguramiento al respeto de los derechos humanos, en fin, una serie de cuestiones que sitúen al ciudadano en un lugar donde realmente sea capaz de incidir en la construcción del futuro social.

De esta manera, existen instituciones como la universidad, cuya importancia hablando de carencias de democratización de la vida nacional, vienen a tener capacidades tan grandes como su responsabilidad en la transformación de la realidad nacional a través de la formación de universitarios que construyen en su conjunto con otros la sociedad civil del país.

Sabiendo que la sociedad civil puede ser como señala Benjamín Barber, desde un punto de vista empírico lo que realmente somos; o otro normativo: que describe cómo deberíamos de comportarnos. Donde, según su postura, la concepción de sociedad civil debe ser de una manera integral, donde “su significado normativo ideal marcado por ciertos ideales de carácter democrático, esté unido de manera inextricable a varias actitudes y prácticas cívicas que circundan nuestra existencia”[1]

Por su parte Raúl Hernández Vega, en su libro “La idea de sociedad civil” nos da una explicación acerca de cómo pensamos en la sociedad civil. Él atribuye dos características: una, es la conciencia a la compresión del otro, donde desde su sentido ético se desborda el yo se orienta hacia el otro (se comparte, se padece, se construye, sentido de humanidad). La segunda característica es en referencia a la posición anti-sistémica de la sociedad civil, ya que la relación sujeto-sistema no es lo esencial sino la compresión de las relaciones humanas. De esta manera, las universidades tienen una gran tarea a cumplir, que es reproducir este ideal democrático en los ciudadanos asisten a las academias.

Universidad como concepto
La universidad como institución la explica, Jaime Castrejón Diez, a lo largo de la historia desde diferentes perspectivas como un espacio donde una elite podía llegar a ser parte del grupo de los dirigentes sociales o una elite encargada de resolver los problemas sociales, donde las exigencias contemporáneas donde este concepto de elite en teoría buscar ser cambiado por una universidad de masas.

También concibe a la universidad como organización ya que poseen una estructura de “gobierno” una comunidad que los conforma y una serie de objetivos (claros o no) que sigue el grupo en general, según las entidades que posean el gobierno de las universidades, este autor, las cataloga en burocrático, colegiado o político. Y por último la Universidad como comunidad, de lo cuán realiza un debate sobre.. ¿quién es realmente la comunidad? Sin duda, Castrejón Diez, a lo largo del libro presenta una postura acerca de la universidad como una institución –Funcionalista- que debe de rendir frutos a la productividad y al sistema existente y que no tiene ningún compromiso sociales intrínsecos a su función, incluso compagina con la idea del adoctrinamiento según las fuentes del financiamiento de las universidades, explicando sus puntos haciendo referencia a autores como Pierre Bordieu, Talcott Parsons y Allain Touraine, el cual, considera que una universidad “integrada” debe de concentrar sólo tres funciones: producción de conocimientos, enseñanza del conocimiento científico y la aplicación de la ciencia (profesionalización).

Por otro lado, existen autores con una postura distinta por ejemplo Robert Hutchins que señala en su libro La Universidad Utopía lo siguiente: “La exigencia de libertad académica se basa en la elevada y seria vocación de la profesión educativa. Esa vocación es la de pensar. Una universidad es un centro de pensamiento independiente. Como centro de pensamiento, y de, pensamiento independiente, es, así mismo un centro de crítica. La libertad de la universidad moderna, en una sociedad democrática, no se basa en los restos de una tradición medieval, sino en la premisa de que las sociedades requieren centros de pensamiento y crítica independientes si ha de progresar ,o, aún, sobrevivir”

De lo anterior, es evidente que existe un debate en términos de la función de las Universidades, cuyas explicaciones anteriores se reproducen en los centros de estudios de nuestro país, con más frecuencia, las del primer tipo.

Sin embargo, existen intelectuales que se han dado a la tarea de repensar el papel de la Universidad, y de ellos, han salido valiosos escritos a manera de propuestas como –Papel y Perspectivas de la Universidad- o –La Educación Superior en el siglo XXI, entre otros textos que se logran a través de foros o producción conjunta de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, que sin duda, no limitan la función y el compromiso de las universidades con el contexto actual, con la libertad y la democracia.

Universidad en México
y su vínculo con la libertad, desarrollo y democracia

La cultura política en México, sobre todo en términos de democráticos ha quedado rezagada al voto en los procesos electorales, en los medios de comunicación la centralización de la información es innegable, el monopolio de estos mismos, la desigualdad creciente, las cerrados canales para el acceso a cargos público, etc. son cuestiones que retrasan el camino. Aunado a los problemas de seguridad y económicos que se ven en las calles. La pregunta es.. si no es en la Universidad donde se debaten todas estas cuestiones sin restricción alguna, si no es donde se produce la información libre e independiente necesaria para la circulación de ideas, si no es en la universidad donde se convergen distintos tipos de realidades que vayan gestando una real transformación social, ¿dónde?.

En una sociedad como la nuestra, donde, las libertades de los ciudadanos y sobre todo las capacidades se ponen en tela de duda, la Universidad viene a ser en un espacio que concentra las expectativas de ese –cambio- que esta en el imaginario colectivo, de ese cambio que se espera. Sin embargo, las tendencias muestran los contrario.
“Las Universidades del país viven hoy transiciones difíciles. Las presiones demográficas y sociales, las exigencias políticas, las angustias presupuestales, los cambios culturales y educativos y sobre todo los retos de la economía nacional e internacional, las abruman y las enfrentan a decisiones nada fáciles. Se les exige calidad, se las obliga a modernizarse, a ser eficientes, a preparar los cuadros que requiere el mercado, a desarrollar una cultura empresarial, a innovar en sus métodos pedagógicos y en sus procesos de gestión, a evaluarse y acreditarse sobre bases sólidas; y se les propone la “sociedad del conocimiento” como el paradigma obligado del futuro: si el conocimiento es –y lo será cada vez más- el eje vertebrador de las economías globalizadas, corresponde a los sistemas educativos y sobre todo a las universidades generar, proveer y distribuir ese conocimiento indispensable”. (Latapí, 2007)

Precisamente, Latapí Sarre, describe lo que las Universidades cargan como pesos sistémicos y por otro lado las necesidades internas que no armonizan con una línea de acción única a seguir para enfrentar todas tensiones a las que se enfrenta.

Por su parte, El artículo 7° de la Ley General de Educación señala ciertos fines y objetivos de la educación superior a los que se someten también instituciones descentralizadas y privadas:
contribuir al desarrollo integral del individuo para que ejerza plenamente sus capacidades humanas.
*Favorecer el desarrollo de sus facultades para adquirir conocimiento así como la capacidad de análisis, observación y reflexión críticos.
*Infundir el conocimiento y la práctica de la democracia como la forma de gobierno y convivencia que permite a todos participar en la toma de decisiones al mejoramiento de la sociedad
*Promover el valor de la justicia, de la observancia de la ley y de a igualdad de los individuos ante ésta, así como proporcionar el conocimiento de los derechos humanos y respeto a los mismos
*Fomentar actividades que estimulen la investigación y la innovación científica y tecnológica
*Desarrollar actitudes solidarias entre los individuos para crear conciencia acerca de la preservación de la salud, la planeación familiar y la libertad responsable.

El fomento a todos estos valores no parece ajustarse exactamente a las exigencias que Latapí señala sobre las universidades, por lo cual, es necesario replantear una política educativa integral que hasta el momento no parece al menos planearse.

Contexto Universitario, ¿dónde está la democracia?
Teniendo en cuenta todo lo anterior, es necesario dar un vistazo a algunas realidades actuales de enseñanza superior y ver qué tipo de democracia realmente se está ofreciendo a México.

Como ya hemos visto anteriormente, la universidad a lo largo de la historia ha cumplido con un papel de reproducción de élites, incluso algunos autores señalan que la función de la universidad es asegurar la movilidad social de los sectores ciudadanos, en México, tenemos que por ejemplos el 50 por ciento de la matrícula en universidades se concentra en: el Distrito Federal, Edo. de México, Jalisco, Nuevo León y Puebla, es decir, sólo en 5 de 32 entidades del país. Mientras otros estados como Tabasco cuentan con apenas 2 por ciento de la nacional, y más bajo aún se encuentra Zacatecas 0.9 por ciento y Baja California Sur con 0.4 por ciento (SEP-SESIC,2001).. Los programas nacionales de BECAS resultan ser sólo un paliativo y demuestran tener irregularidades en los procesos de selección.

Para el 2004 se calculaba que existían 2 millones 147 mil 075 estudiantes, es decir sólo el 2.09 por ciento del total nacional, lo cual representa educación sólo para el 19 por ciento de los jóvenes, 1 de 5. (lo cual nos ubica aún debajo de cifras de cobertura en comparación de países más pobres como Bolivia y Ecuador)[2]

Por otro lado, de los jóvenes que estudian la demanda del 49 por cierto se encuentra concentrada áreas como Ciencias Sociales y Administrativas. Mientras que el en el área de ciencias Agropecuarias sólo el 2.5 por ciento y en ciencias naturales y exactas solo un 2 por ciento. Esto nos habla de una desatención a las necesidades reales del mercado laboral interno y una concentración en áreas de estudios que dejarán a miles de jóvenes desempleados, lo cual genera incertidumbre y a su vez puede ser causante de otros problemas sociales y que de ninguna manera incentiva al acercamiento con procesos democráticos.

Todas estas cuestiones impactan en el tipo de democracia que se ofrece en estas instituciones y las desigualdades que se reproducen debido al carácter de elite (de ahí que se diga que no existe la educación gratuita ya que el acceso no es una decisión que un ciudadano común tenga en sus manos, sino que responde al funcionamiento entero del sistema, considerando también el aumento de las instituciones privadas en educación superior y la matrícula en las misma), la inaccesibilidad, la incertidumbre en la tasa de empleos, la falta de planeación de profesionistas que se necesitan y la ausencia de estos temas en debate público.

Tendencias de la Educación Superior en México
La educación superior en México presenta grandes retos que parecen de verdad difíciles de cumplir si se desea avanzar hacia el cumplimiento ideal de lo que está llamada a ser. El contexto ya ha sido analizado por diversos organismos como la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior o autores como Carlos Topete Barrera y se han marcado distintos escenarios en materia de necesidades, por su parte el estudio realizado por las ANUIES se toma en cuenta la demografía, la cobertura en educación, desarrollo económico nacional sus tendencias, migración, desarrollo de centros urbanos, tasas de empleo, desarrollo regional y mercado mundial, y los factores políticos y sociales que intervienen en el desarrollo de las universidades. Todo lo anterior muestra distintas posibilidades, donde evidentemente las tendencias parecen presionar aún más las presiones del sistema educativo y parecen posicionar de una manera más lejana el acercamiento hacia una institución equitativa y de calidad que sea la principal constructora de una democracia real a nivel nacional. El lograrlo requiere de la planeación y desarrollo de políticas públicas que respondan a un plan nacional de desarrollo, que otros países tales como la India han asimilado con sus políticas públicas, obteniendo resultados de grandes implicaciones económicas y políticas.

Por su parte Carlos Barrera Topete, en su artículo “La universidad en transición: tres escenarios probables” nos dice que se empiezan a explicar 3 visiones futuras de la universidad:
TENDENCIAL
*contexto:
globalización, privatización, desregulación, descentralización y establecimiento del mercado de la educación superior
Procesos Internos: Exclusión de maestros alumnos e investigadores, comunidad académica segmentada, maestros como gerentes del conocimiento, recomposición de la oferta educativa,
Resultados: Conocimiento con valor económico, oferta educativa según necesidades de mercado, impulso a la relación académico-industrial, reelitización de la matrícula, desempleo creciente de estudiantes, aumento en la educación superior privada
DE TRANSICIÓN
*contexto:
indefinición del tránsito de lo público a lo privado, esfuerzo de fortalecimiento de la sociedad civil, impulso a acuerdos básicos entre actores sociales, reducción del mercado estatal de trabajo
Procesos Internos: Programas de calidad y productividad, mecanismos de evaluación educativa, pérdida de libertad de investigación y de cátedra, coexistencia del conocimiento con valor social y con valor económico.
Resultados: Procesos de simulación en la docencia, investigación y administración, diferenciación y diversificación de instituciones, competencia entre educación superior pública y privada, diferenciación institucional
ALTERNATIVO
*contexto:
resolución de los dilemas: competitividad y derechos sociales, equilibrio entre lo público y lo privado, racionalidad técnica y moral, tecnología ecológica
Procesos Internos: Currículo ecológico y valoral, perfil del egresado conciente de la transición, programas de actualización de investigadores y maestros, participación en consejos universitarios, planeación interactiva, recuperación del significado social de ser docente y profesionalización, conocimiento con valor social y ecológico
Resultados: Oferta educativa asociada al modelo de desarrollo sustentable y con justicia social, comunicades académicas neodisciplinarias de acuerdo al nuevo paradigma científico tecnológico, complementación interinstitucional.

Estos tres escenarios plantean a su vez, desafíos específicos a los que hay que atender de manera diversa. Evidentemente, es el escenario tendencial el más probable a desarrollarse en el corto plazo, sin embargo, pueden ser estas consideraciones y visiones las que den pauta a la planeación de políticas públicas que empiecen a marcas los cambios en los procesos de formación profesional y sean capaces de enfrentar el contexto para una universidad nacional más integral, sin importar sus especificidades inmediatas.

Re-pensar al estudiante en una era del consumo
Por último, es importante reflexionar acerca de los sujetos que son hasta cierto momento independientes de las fallas del sistemas, se podría decir que hasta el momento de su matrícula. Abordando nuestro central interés en vista de una construcción democrática a través de las Universidades, es necesario preguntarnos ¿quién es el estudiante? ¿qué quiere el estudiante? ¿qué piensa el estudiante?

El estudiante universitario tiende a ser un joven de estrato socioeconómico medio alto, que no representa a la mayoría de los jóvenes de su edad, cuyas aspiraciones probablemente sean obtener un trabajo e iniciar una escalada en la pirámide económica que lo sitúen en una clase social más alta. Sin embargo, lo anterior responde a una generalización, que incluso por la incertidumbre laborar es difícil que se cumpla del todo.

El estudiante universitario, en ocasiones desconoce las realidades que se encuentran fuera de las aulas, lo cual lo hace incapaz de cumplir realmente su función social de manera óptima, lo cual le da una percepción de vivir en una sociedad sin clases mientras la realidad social esta cada vez más polarizada.

El estudiante debería de ser ese que lleva la batuta en los temas más importantes del contexto actual, esa mente libre en el debate de las ideas y de la confrontación con la realidad, con un pensamiento sin compromisos empresariales ni sino con el compromiso del conocimiento, del saber y el cumplimiento de su función social. Lo cual, evidentemente, sería sacarlo del paradigma de ser un obrero en adoctrinamiento, una pieza más en un sistema ya establecido, con incertidumbre a ser utilizada.

Autores como Guidi Kawas señalan que la calidad de un país depende de la calidad de mujeres y hombres y de educación que desarrolla, viendo a esta misma como un elemento de justicia social, un derecho humano fundamental y un insumo estratégico para el desarrollo.

El papel del estudiante ha sido tratado en muchos discursos como un ente casi simbólico, al que el futuro siempre le queda bien. Es necesario, en este repensar a la universidad como una institución de la que emana el legado democrático de la nación, de la misma manera, saber que el estudiante es hoy, una pieza clave del cambio social, igualmente responsable y capaz de actuar por todas las características que le han beneficiado y le han ayudado a situarse como tal en medio de toda la población, lo cual es difícil en esta época donde la invitación al consumo es lo principal en los medios de comunicación y socialización.

Conclusión
Hoy en día podemos decir que la universidad sí cumple una función: la reproducción del sistema actual. Los cambios necesarios y sus limitantes, la creciente privatización del conocimiento, la necesaria diversificación en áreas de estudios que se ofrecen de manera que atiendan las necesidades del México complejo de hoy en día, los retos enormes en accesibilidad de manera que se vuelva más equitativa consiste en una valoración de la realidad a la que es urgente responder.

Las cuestiones abordadas en este escrito no son algo nuevo concerniente a la universidad y el déficit democrático de la vida nacional, las contradicciones y deficiencias son reales y preocupantes, y su nivel de alcance abarca a las instituciones públicas y privadas en diferentes aspectos. Sin embargo, a pesar de ser un asunto conocido por todos, es casi increíble que la reflexión sobre este asunto no ocupe los principales puntos en la agenda nacional y que muchas instituciones sigan reproduciéndose como espacios de adiestramiento pero no de creación de conocimientos y relaciones sociales que transformen a nuestro país y le den ese carácter de progreso y democracia que deberían ser inherentes a su existencia.

La elección forma parte de la reinvención del pensamiento, la formación de una nueva cultura académica y política, hacer de una vez por todas productivas las interacciones existentes entre los sectores, el replanteamiento del estudiante y del ciudadanos que lucha por instituciones eficientes y legítimas y sobre todo, que siga el camino de abrazar causas propias, independientes, una voluntad autónoma que siga en búsqueda de esos espacios necesarios para que de una vez por todas, esta formación de universidad y de nación, la marque de una manera tan tajante que nunca se vuelva a repetir la historia que hoy inunda el contexto de la educación superior en México y la universidad tenga algo más qué ofrecer.

[1] como el mismo autor toma de referencia esta concepción para el desarrollo de su libro “Un lugar para todos”.
[2] Cifras contenidas del artículo: Tendencias de la Matrícula de Educación Superior En México de Guadalupe Escamilla Gil publicado en la Revista Mexicana de Orientación Educativa N° 2, Marzo 2003-Junio 2004.
-Arredondo Galvan, Víctor M (1995) Papel y Perspectivas de la Universidad, México, Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior. 1995. Temas de Hoy en la Educación Superior 4.
-ANUIES (2000) La Educación Superior en el Siglo XXI. Líneas estratégicas de desarrollo. Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior. México.
- Bolos, Silvia (1995) Actores sociales y demandas Urbanas, México, Plaza y Valdez Editores, pp. 39-101
-Castrejón Diez, Jaime (1990), El concepto de Universidad, México, Editorial Trillas, pp. 129-159
- Cheresky I. y Pousadela I. (2001) Política e instituciones en las nuevas democracias latinoamericanas, Argentina, Piados, pp. 19-58
-Chomsky, Noam (2007), La (des)educación, España, Critica Editorial, S.A.
- Chomsky, Noam (2002), Política y Cultura a finales del siglo XX: un panorama de las actuales tendencias, España, Editorial Ariel, pp. 11-85
- Frondizi, Risieri (2005), La Universidad en un Mundo de Tensiones: misión de las Universidades en América Latina, Argentina, Eudeba.
- Reséndiz Núñez, Daniel (2000), Futuros de la educación superior en México, México, Siglo XXI, pp. 21–34

lunes, agosto 25, 2008

Recuperación de la identidad a partir de entender la existencia desde lo que somos

Transmodernismo una propuesta al imaginario colectivo
Vanessa Armendáriz

El desarrollo a lo largo del globo terráqueo ha sido marcado e impuesto por las sociedades que en su momento fueron las potencias colonizadoras, que desde hace 500 años comenzaron la repartición del mundo. Naciones que evolucionaron en sociedades industriales y fueron desarrollando un concepto de Estado modernos que fue material de exportación e imposición en naciones que fueron antiguas colonias. Tiempo después de independencias viene el Imperialismo a tomar el lugar de explotación, mientras las reglas del sistema van cambiando, siempre con los mismos actores privilegiados y otros cada vez más dependientes. Se establecen nuevos ordenes y se juega con la democracia. Todas las sociedades siguen el ritmo de esta modernidad y su línea inmediata, la posmodernidad, donde a algunas funcionó por completo, mientras que otras nunca pudieron realmente adaptarse a este paradigma, creando sincretismos, realidades con características híbridas y dejando vacíos espacios donde, finalmente la modernidad no ha sido capaz de adentrarse porque no responde a las realidades culturales, económicas, políticas o sociales de algunos pueblos (que hoy en día representan la mayoría de la población del planeta) aunque pareciera todo lo contrario.

Colonización
La historia para los países colonizados fue la misma, sobre todo en América Latina, como bien señala Eduardo Galeano en uno de los capítulos de su obra sobre la colonización que tiene por título “ La pobreza del hombre como resultado de la riqueza de la tierra” resulta muy lucido para describir cómo fue la explotación de la tierra, los efectos destructivos en las economías latinoamericanas por el mal uso agrícola, la apropiación de los recursos en medio de la destrucción cultural y el adoctrinamiento católico que las comunidades nativas tuvieron que sufrir, una forma de dominación y sometimiento

Como sabemos, lo que siguió a esta historia fue el establecimiento de un gobierno en el continente, comandado aún por las coronas de los países colonizadores, en medio de una mezcla cultural donde el predominio de lo occidental como forma de organización y socialización se fue implantando, a la par el intento de destrucción de los rasgos culturales locales. Lo que sobrevivió resultó ser la mezcla y el legado cultural vigente hasta nuestros días.

Poco a poco, estas nuevas colonias fueron desarrollándose, y Occidente abasteciéndose, y es en el momento de vulnerabilidad de Europa donde se van logrando las Independencias, no sin antes haber establecido un orden político, la implantación de la imagen de estado modernos en las –nuevas naciones- que conciben a la modernidad y a la industrialización como el camino del progreso.
Una de las grandes locuras de nuestros tiempos
es la de indagar cuál es teóricamente el gobierno más conveniente a la
naturaleza humana y querer imponerlo después a todas las
naciones”
señalaba JOSÉ MARÍA LUIS MORA en El Observador,
12 de Mayo de 1830
Los legados de todos los procesos de dominación y sometimiento sobre nuestras sociedades, han dejado huellas evolucionadas en la memoria histórica y social de los pueblos, que incluso, son difíciles de superar como muchos, que en caso mexicano señala Octavio Paz en su obra el laberinto de la soledad, como sentimientos de inferioridad, desesperanza, soledad... Todo en un contexto de subdesarrollo, porque la idea de progreso que se persigue también resulta insostenible y esclavizante a la dependencia.

Modernidad

Es un proceso que se geste en Occidente, en el que la razón juega un papel fundamental en la sociedad. Inicia antes de la sociedad industrial y se regenera y evoluciona después de la revolución industrial y el establecimiento del capitalismo, de los cuales se vale para expandirse.

Este proceso se entiende en países como el nuestro mediante dos lógicas:
a) su carácter global y acumulativo (desarrollo de técnicas, conocimientos, instrumentos, clases, ideologías, instituciones, etc.). b)su carácter expansivo (proceso que se origina en Europa occidental y luego se propaga como forma imperialista por todo el mundo).
Las realidades actuales hacen más urgente la necesidad de replantearse esquemas y antiguas concepciones referente sobre todo al progreso, por ejemplo Gabriel Zaid, en un artículo titulado –El progreso en bicicleta- señala El gigantismo siente que lo generoso es ofrecer a todos el mejor modelo de vida, que es el suyo: mucha escolaridad, experiencia en grandes operaciones, cumplimiento de formalidades y acumulación de méritos demostrables para ir ascendiendo hasta posiciones estelares. Esta generosidad es poco práctica. Piensa en una solución utópica, imposible o indeseable para millones de personas. Sirve para ignorar otras vías de plenitud humana, que sí son posibles y muchos prefieren. Refiriéndose como gigantismo a las nuevas tendencias derivadas de la modernidad creadas en occidente para el mundo, lo cual como bien señala es indeseable para millones de personas y van en contra de esa consecución de plenitud humana, de un verdadera progreso.
Existe la necesidad de un nuevo pensamiento
Por lo anterior, se hace una revisión a los último estudios de análisis y filosofía política, en los que un nuevo termino aparece y revoluciona la estructura de pensamiento: el transmodernismo, que rechaza la universalidad de la realidad actual de la humanidad y más bien, se trata de explicar al mundo desde la posición propia, es decir, desde sí mismo(estado latinoamericano, estado mexicano).

El filosofo y crítico inglés Ziddaun Sardar en su artículo –Islam y occidente en un mundo transmoderno- describe el concepto de la siguiente manera. “
El transmodernismo va más allá de la modernidad; trascendiéndola. A diferencia del postmodernismo, no es una proyección lineal. Podemos entenderlo mejor con la ayuda de la "teoría del caos". En todo sistema complejo –sociedades, civilizaciones, ecosistemas, etc.- existen muchas variables independientes interactuando de infinitas formas. ... capacidad de crear orden a partir del caos. Esto se produce en un punto de equilibrio.. El transmodernismo es la transferencia de la modernidad desde el límite del caos hacia un nuevo orden social. Así pues, el transmodernismo y la tradición no son dos cosmovisiones opuestas, sino una síntesis novedosa de ambos. Podemos definir un futuro transmoderno como una síntesis entre una tradición que estructura la existencia –y que es susceptible de cambio y transición- y una nueva forma de modernidad que respeta los valores y los estilos de vida de las culturas tradicionales. Es en este sentido en el que las comunidades tradicionales no son premodernas, sino transmodernas.”

De esta manera y por su naturaleza, el transmodernismo se ve identificado por una serie de luchas compartidas en contra de la opresión, la exclusión, donde la pobreza y la lucha ecológica pasan a ser cuestiones centrales en el desarrollo de la vida humana y a ocupar espacios de producción cultural, social, filosófica y económica.

Identidad a través de un anhelo de reivindicación y trascendencia
El transmodernismo, es explicado y desarrollado por Enrique Dussel y Ziddaun Sardar, el primero de éstos propone una ética de la liberación que atiende a una filosofía de la liberación, que viene a ser considerada como algunos, como una clara muestra de producción filosófica social y latinoamericana que debe ser difundida.

Eduardo Galeano al final de su libro –las venas abiertas de América Latina, muestra de una manera ejemplar y clara lo que el transmodernismo supondría como responsabilidad política de los pueblos. "El actual proceso de integración no nos reencuentra con nuestro origen ni nos aproxima a nuestras metas. Ya Bolívar había afirmado, certera profecía, que los Estados Unidos parecían destinados por la Providencia para plagar América de miserias en nombre de la libertad. No han de ser la General Motors y la IBM las que tendrán la gentileza de levantar, en lugar de nosotros, las viejas banderas de unidad y emancipación caídas en la pelea, ni han de ser los traidores contemporáneos quienes realicen, hoy, la redención de los héroes ayer traicionados. Es mucha la podredumbre para arrojar al fondo del mar en el camino de la reconstrucción de América Latina. Los despojados, los humillados, los malditos tienen, ellos sí, en sus manos, la tarea. La causa nacional latinoamericana es, ante todo, una causa social: para que América Latina pueda nacer de nuevo, habrá que empezar por derribar a sus dueños, país por país. Se abren tiempos de rebelión y de cambio. Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero la verdad es que trabaja, como un desafío candente, sobre la conciencia de los hombres".
Lo que pienso..

“Escribir la
historia, fue y sigue siendo, en muchos países de Hispanoamérica, más que una
actividad universitaria: un acto político
en el sentido
etimológico de la palabra: el ciudadano defendiendo su polis, narrando la
epopeya de los héroes que la fundaron y exponiendo los planes que le darán
properidad”
Francois-Xavier Guerra en su libro “El olvidado siglo
XIX” Balance De la historiografía sobre Ibero América
.



En la actualidad es evidente esta falta de reinvención del pensamiento, del llamado “pensar sobre el pensar” que piden los académicos de ciencias sociales, no hay suficiente producción filosófica, y nuestros preceptos no evolucionan, ni nuestra manera de ver el mundo. Esto me hace pensar que existen sectores a los que no les conviene replantearse las cosas, replantearse el mundo. La aceptación de los conceptos ya existentes nos hacen ver con ojos ajenos la vida humanidad y se borra automáticamente la colectividad. Hoy todo es individual e impregnados del posmodernismo, el consumo abarca la mente de las personas.

Qué nos espera, hablando en un lenguaje de Wallerstein reproducido por Dussel a los de la periferia, si el pensamiento y la realidad que se ha producido aquí dista mucho de ser al menos considerada como digna y buena para la vivirlo socialmente. Y es que la historia se empezó a gestar y Occidente empezó a decidir todo.. y lo sigue haciendo. Todos aquellos observadores simplemente del lenguaje y su evolución en las sociedades modernas pueden ver cada vez más los símbolos importados o impuestos por las entidades del centro, que abundan en los diálogos de los jóvenes y que rigen pautas de conducta.

Y aunque todo pareciera estar más perdido que nunca, hoy en día se renuncia a la universalidad falsa con que todo se quiere medir y probar y seguir “desarrollando”, al menos hay propuestas para hacerlo, cada día funcionan menos las reglas impuestas por los poderosos y ya no sólo es el pensamiento sino los recursos naturales, las insostenibilidades sociales y las injusticias lo hacen menos requeridos.

Evidentemente un cambio de concepción del mundo, una apertura a nuevos valores rescatados a través de la historia y de una valoración digna del presente como lo supone el transmodernismo, un intento por ver más allá de todos los modelos impuestos no es fácil, los rezagos quedaron ya en la cultura de naciones enteras, de sectores en particular, y las dinámicas durante siglos se han reproducido. Por lo tanto, que en la voluntad, en la inteligencia, en las revoluciones personales y sociales, en la difusión y adentramiento dentro de las raíces de cada uno de los en mi caso, latinoamericanos, el rescate de la identidad y las transformación conceptual y material desde hoy.

Dice Enrique Dussel, en su escrito “20 tesis sobre política” que dirige especialmente a los jóvenes, que esta nueva teoría no puede responder a los supuestos de la modernidad capitalista y colonialista de los 500 años, que no puede partir de los postulados burgueses ni del socialismo real, aludiendo que lo que se necesita es una nueva civilización transmoderna y por ellos transcapitalista más allá del socialista y del liberalismo real que redujo el poder aun tipo de ejercicio de dominación y la política a una forma de administración burocrática.

Sí, personalmente creo que se propone una revolución, porque es lo que se necesita para cambiar las estructuras de dominación vigentes y empezar a construir la historia de los pueblos que en algún momento fue interrumpida con una historia diferente. Es la aceptación de esta mezcla, de esta nueva historia de mestizaje, de dónde podemos partir para realizar los cambios que nacerán de una idea. Y es que así tiene que ser, si somos incapaces de pensar la realidad, replantearnos las estructuras y descubrirnos, si el simple hecho de hoy imaginar algo nos resulta una tarea imposible, de esa magnitud será la capacidad de proponer y transformar la realidad colectiva o empezar a verla desde nuestros propios ojos, empezar a crear en el imaginario colectivo y convertirlo en una propuesta en construcción de una nueva sociedad trascendente y apropiada de su realidad.

viernes, noviembre 09, 2007

UNO NO ESCOGE


Uno no escoge
Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer
y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que naceruna meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo en que nacerá
y crecerá la semilla que trajimos con nosotros.

G.B.

miércoles, mayo 23, 2007

REIVENTAR LAS IDEAS Y LO QUE HACEMOS CON ELLAS.

El presente escrito trata de adentrarnos a lo que implica la GOBERNANZA respondiendo preguntas simples tales como ¿Cómo pensamos en el estado? ¿Cómo pensamos en nosotros mismos como individuales? ¿Cuáles son las necesidades actuales? ¿Quién las satisface? ¿Quién tiene el poder? ¿Es necesario el gobierno?

Todas estas cuestiones son fáciles de responder y nos indican que hemos transitado de la concepción de Estado que tradicionalmente tenemos, hacia un paradigma donde la interacción del sector público, privado y civil es el punto clave a enfocarse.

Este paradigma de la gobernanza reivindica toda posición del ciudadano dentro del Estado, lo estudia y lo necesita para que se consiga el fin principal, que es la calidad en la administración y que las prácticas sean por primera vez sostenibles.

El ciudadano pasa a ser parte fundamental de la toma de decisiones del gobierno (que resulta ser un ser emprendedor y facilitador), cuya opinión da legimitidad y determina el diseño y fin de la materialización de la función del estado: las políticas públicas
La gobernanza viene a ser la tendencia por excelencia de los gobiernos de calidad y privilegia la administración local, donde el diseño de las políticas públicas se ve favorecido si se cuenta con una sociedad civil exigente y fuerte que retroalimente y de credibilidad a las mismas.

Pero.. ¿Qué pasa en América Latina?.
Esto se responde en el ensayo a través de la observación del concepto del Estado y su evolución, se pone especial atención en la modernidad que se extendió a lo largo del globo terráqueo influenciando las demás formas de organización de la vida política. Vemos como esta modernidad y este modelo de estado occidental de exportación, no funciona y no llena los espacios de la vida política de las sociedades como la nuestr,a donde le modernismo se vivió de una manera incompleta e híbrida con las tradiciones creando un sincretismo político. De esta manera, estos modelos nunca han sido suficientes ni se ha alcanzado un estado de organización pleno.

Por lo anterior, se hace una revisión a los último estudios de análisis y filosofía política, en los que un nuevo termino aparece y revoluciona la estructura de pensamiento: el transmodernismo, que rechaza la universalidad de la realidad actual de la humanidad y más bien, se trata de explicar al mundo desde la posición propia, es decir, desde sí mismo(estado latinoamericano, estado mexicano)

Lo interesante es ver, como, estas dos líneas de pensamiento como el transmodernismo y el modernismo se pueden incluir perfectamente en el paradigma de la Gobernanza, lo que representa para América Latina, acceder a un prototipo de modelo que sea capaz de adaptarse al contexto de la realidad y de ahí proponer, donde la sociedad civil juega un papel fundamental.

Por otro lado, en el ensayo también se hacen énfasis en la gobernanza solo como un paradigma que puede ser vivido a través de prácticas sostenibles, una formulación de políticas públicas profundas de gran impacto social y representar un cambio en los esquemas de desarrollo. Pero a su vez, la realidad latinoamericana enfrenta grandes vicios que se han creado a través de su historia y presentes en las instituciones, como la corrupción.

Lo que bien es cierto es que la realidad ha rebasado la teoría y el paradigma de la gobernanza está hoy presente en nuestras sociedades, y presenta desafíos para el logro de una sociedad mejor, además el ensayo menciona en algunos casos alternativas para vencer los desafíos . Todo lo anterior, nos hace, evidentemente reinventar nuestro pensamiento político, cómo concebir al estado y a uno mismo como entidad individual capaz de incidir en el sistema y poseedor de poder.
REINVENCIÓN DEL PENSAMIENTO POLÍTICO Y SU MATERIALIZACIÓN.
Pensar en gobernanza requiere concebir nuevos esquemas de gobernar, es dejar a un lado la concentración de todos los asuntos de la vida pública en manos del gobierno y empezar a descubrir todas las redes que se tejen en el entorno y que forman parte de la dinámica de lo público, lo privado y lo civil.

La accesibilidad de gobernanza como concepto a entender y como prototipo de gobierno está más cerca de nuestras vidas de lo que imaginamos. Para entender la gobernanza como un paradigma hace falta responder una serie de preguntas sencillas ¿Cómo pensamos en el estado? ¿Cómo pensamos en nosotros mismos como individuales? ¿Cuáles son las necesidades actuales? ¿Quién las satisface? ¿Quién tiene el poder? ¿Es necesario el gobierno?

Hoy por hoy, sabemos que el estado está lejos de tener la capacidad de resolver todas las necesidades sociales existentes, incluso, según la cultura política en la que se vive, esto puede incluso resultar indeseable. Es por esto que a su vez, la interacción con otras entidades resulta necesaria, no sólo para la sobrevivencia del estado o la calidad de su función, sino para procuración misma de la vida social. De esta manera, en el paradigma de la gobernanza es imposible ignorar el peso ni la función que cumplen unas entidades sobre otras dentro del estado y fuera de él.

Todas estas son realidades latentes, tal pareciera que las practicas no esperan a la aparición de una nueva teoría o ley que las explique y conciba con anterioridad, sino que simplemente existen y a través de la observación de la experiencia práctica y el logro de situaciones exitosas en la calidad de un gobierno se provoca un anhelo o necesidad de explicarnos este paradigma.
Se dice que el gran secreto de la gobernanza está en saber organizar el espacio público deliberativo, de manera que se cree confianza en la estructura de interdependencia. Lo anterior no es nada fácil de lograr, y en la realidad de la política Latinoamericana, esta situación incluso es más compleja.

Aquí va un punto muy interesante acerca de la gobernanza, precisamente en estados como el nuestro, latinoamericano, y alejado de todo tipo de creación política de exportación (refriéndome específicamente a que países como los nuestros fueron colonizados y adquirieron formas de organización política, es decir de gobierno, a manera de aprendizaje o imposición por parte de Occidente) que tiene que ver con las tradiciones de pensamiento político y sobretodo de identidad social e individual que se han consolidado como desarrollo necesario de las estructuras del pensamiento que conocemos y que por siglos ha regido nuestros sistemas de organización social.

"se trata sobre todo de una tradición liberal preocupado por crear un arreglo político donde el Estado mantenga límites claros y se asegure el espacio necesario para que florezcan la libertad y dignidad de los individuos, evitando la arbitrariedad del poder político" Lorenzo Meyer, En Búsqueda del ciudadano Mexicano


Este desarrollo de la concepción individual se da a través del paso de la modernidad, proceso de exportación, vivido a medias en lo económico, político y cultural en países como el nuestro, en el que se crea un híbrido de modernismo con lo cultural y lo tradicional, todo un sincretismo político[1], y que en los tiempos actuales enfrenta el posmodernismo, sobre todo al pensar en el sujeto vital, que otorga de sentido a todo paradigma de gobernanza, el ciudadano. Y esto obviamente analizado desde el punto de vista Euro céntrico, donde existe el supuesto de que la modernidad es el estado superior de desarrollo que la humanidad pudo haber alcanzado.

Existen filósofos políticos como Enrique Dussel, que plantean nuevos esquemas de pensamiento que parecieran difíciles de entender como el transmodernismo, que vienen a representar el quiebre y la negación de esa modernidad como patrón absoluto, rechaza la universalidad y pone atención a prácticas particulares de cada estado.

En palabras de Ziauddin Sardar[2], filósofo y crítico inglés, el transmodernismo se explica de la siguiente manera:

En todo sistema complejo –sociedades, civilizaciones, ecosistemas, etc.- existen muchas variables independientes interactuando de infinitas formas. La teoría del caos nos muestra que los sistemas complejos tienen la capacidad de crear orden a partir del caos. Esto se produce en un punto de equilibrio, denominado "límite del caos", en el cual, el sistema se encuentra en un estado de animación suspendida entre la estabilidad y la disolución total en el caos. En este punto, cualquier factor puede empujar al sistema hacia uno u otro lado. Sin embargo, en el límite del caos, los sistemas complejos tienen la capacidad de auto organizarse espontáneamente en un orden superior; en otras palabras, el sistema "evoluciona" de manera espontánea hacia un nuevo modo de existencia. El transmodernismo es la transferencia de la modernidad desde el límite del caos hacia un nuevo orden social."

Lo esencial a destacar en lo anterior es que el paradigma de la gobernanza es capaz de embonar a la perfección con las nuevas líneas de pensamiento político que existen y cuya acercamiento a la realidad está hoy más que nunca presente en las prácticas y en la evolución del comportamiento político de los estados actuales, donde el ciudadano como individual tiene el peso que sea capaz de concebir y expresar.

Específicamente las palabras de Sardar nos explican lo que vienen a ser las múltiples entidades que están presentes en todos los sistemas complejos y como estas entidades independientes forman una dinámica común entre sí, cada una con objetivos propios, lo cual, hace pensar en una idea del caos, sin embargo, van implícitamente construyendo patrones de conductas y dinámicas aceptadas por las demás entidades. Y es innegable el poder que algunas entidades llegan a concentrar en ellas y por otro lado, la reacción que puede provocar la organización de entidad sin la acumulación de poder económico, pero que finalmente son necesarias para la obtención de legitimidad y estabilidad y que poco a poco con cohesión social van convirtiéndose en fuerzas de concentración de poder político y por otro lado, su dinámica individual cada vez tiene más impacto en un nuevo mundo global de consumo y de inter comunicaciones.

Es importante, en este momento introducir la postura de Joan Prats[3] respecto a esta dinámica, él afirma que precisamente la legitimidad de una gobernación puede asegurarse solamente mediante la creación de estructuras y procesos sociopolíticos que promuevan la comunicación de todas las entidades, de manera que se creen responsabilidades comunes que atiendan a los desafíos de los tiempos actuales, ya que como se mencionaba anteriormente, resulta la labor conjunta resulta una necesidad en el logro de superación de los retos del presente. De esta manera, recae nada más y nada menos en la creación de estos procesos y estructuras necesarias en la dirección política y administrativa.

Después de esto, hay que saber que la gobernanza implica exactamente un modo de existencia distinto y una manera nueva de ver los esquemas, que es, en búsqueda de una sostenibilidad. Sadar dice también que "Las reformas verdaderas empiezan entendiendo el mundo como es, y de ahí proponer, sólo así se puede cambiar realmente"

El paradigma de la gobernanza se puede valer de explicaciones como las anteriores para alcanzar precisamente este nuevo orden social dentro de esta "caos" aparente. Además resulta una manera eficaz de alcanzar el equilibrio, como objetivo principal y representa evidentemente la evolución del sistema hacia un nuevo modo de existencia, mejor que el anterior, donde el gobierno es el principal constructor de esta gobernanza.

Mediante esta explicación general de la gobernanza hemos respondido a nuestras principales interrogantes acerca de cómo se concibe el estado: como un prototipo de –estado moderno- que sirve de modelo a la organización política del mundo, con un carácter de administrador central y jerárquico que en tiempos actuales ha cambiado generalmente en la práctica y que ahora tiende más a ubicarse como un estado emprendedor o facilitador. Acerca de las necesidades actuales, sabemos que hoy es necesario empezar a pensar en la sostenibilidad en lo económico, político, social y ambiental y que la solución a los desafíos del mundo actual están lejos de encontrarse únicamente en manos del estado, sino también en todas esas entidades privadas e individuales, que a su vez concentran cierto grado de poder político y económico y que mantienen una dinámica específica una con otro que genera la estabilidad o crisis en el sistema. Lo cual nos empuja a la última cuestionante… Entonces en este Estado ¿es necesario el gobierno? La respuesta definitiva es sí, con la reserva de que esta concepción de gobierno, tiene que ser vista desde una visión distinta, que se adapte a lo que el mundo y la sociedad están demandando y sobre todo, que sea el que cree las estructuras para que finalmente esta interacción de todas las entidades encuentre el deseado equilibrio que permanezca y que construya en miras al futuro, a estasostenibilidad que evidentemente nunca antes fue considerada.

Teniendo en cuenta la importancia de la construcción de esta gobernanza, es necesario recordar que esta puede ser considerada tan solo un paradigma y que no asegura per se, el mejoramiento necesario del sistema político, sino, como se viene mencionando, es el gobierno quien se encargara de la creación de las instituciones y dinámicas necesarias para que esta gobernanza tenga un funcionamiento esperado y los frutos ideales, que evidentemente tendrá que ver con los cambios en el modelo de desarrollo, el juego político y las formas de interacción social.
Después de este punto, constituye una necesidad entonces centrarnos en el estudio de la labor del gobierno que se puede valor de los postuladores de la Nueva Administración públicas para quedar inmersos en el paradigma de la gobernanza y realizar pasos seguros al futuro.

Punto de enfoque: El ciudadano
El ciudadano tiene la libertad de elegir hasta qué punto lleva su identidad y acción política.
Autores como Mauricio Tenorio Trillo, hablan de esta mentalidad del ciudadano mexicano, atribuyendo una utilidad muy necesaria al olvido y a la indiferencia en la construcción y consolidación de un estado o un sistema político, situándose específicamente en el ciudadano mexicano.

"libres de las ideologías que nos cegaban en el pasado y nos impedían utilizar la crítica y decidir
con responsabilidad la dirección del cambio social, hoy podamos establecer los pilares de una democracia robusta con mayor igualdad social. Para ello es fundamental el establecimiento de pactos entre la clase política y, sobre todo, recuperar la autoestima colectiva y personal. Ello permitirá que se siga impulsando la marcha democrática del país. Sin embargo, para esa tarea también es necesario mirar con claridad la realidad" GUERRA MANZO
[4]


Ejemplos de sociedad civil fuerte a nivel internacional abundan. Logros y exigencias en derechos humanos, autonomía política, derechos laborales, equidad de género, y en nuestro país vemos hechos que nos muestran una expresión ciudadana más latente en los últimos comicios federales.

"imperiosa necesidad de reactivar la autoestima colectiva e individual para consolidar la democracia: fue el voto útil de la sociedad civil y no los acuerdos entre partidos lo que decidió la alternancia en el poder en el 2000. Ante un escenario marcado por las pugnas de la clase política, será de la sociedad civil de donde vengan o se frenen los impulsos por seguir avanzando" GUERRA MANZO

Es necesario tener muy en claro que la lógica de la gobernanza funciona basada en principios democráticos donde la ciudadanía tiene más participación en las políticas que se toman en su nombre, y no sólo esporádica e indirecta el día de las elecciones y en nociones administrativas de eficiencia que excluyen todo tipo de corrupción, burocracia excesiva, abriendo paso a reformas necesarias en sectores estratégicos, y sobre todo, el cambio a un modelo de desarrollo de mayor calidad que implique una sostenibilidad.

Luis Madueño, sin darle en nombre de gobernanza, afirma el nacimiento de una nueva cultura política donde se súmela importancia de los símbolos y las prácticas, donde esta cultura juega un papel imprescindible para explicar las nuevas realidades de organización política. En su obra se dirige hacia un nuevo sistema de relaciones, en medida en que cambia y se vincula a nuevo elementos, en esta situación se plantea la crisis de las instituciones tradicionales, la radicalización de la modernidad que generó desintegración social, así mismo esta sociedad deja atrás la tradición y el mercado gana auge. Podemos ver como todo esto describe la tendencia hacia el paradigma de la gobernanza.

Políticas Públicas : ¿ciencia al servicio de la democracia.. y la gobernaza?
Ver la evolución de la concepción de lo que es una Política Pública y como la vanguardia en su estudio siempre resulta interesante porque tiene intrínsecamente el mensaje de una reinterpretación del estado y su función. El diseño de las políticas públicas y la manera que estas estructuran la política debido a las relaciones e interacciones que plantean entre actores políticos y los resultados que están traen fueron por décadas el único objeto de estudio. Hoy sabemos que lo que expresa una política pública no queda reducido a criterios económicos, políticos o incluso éticos, y tampoco se mide en el bienestar social satisfecho o no, existe un punto antes no considerado que tiene que ver con la credibilidad de la política pública. Lo cual nos habla de posibles crisis o puntos de quiebre políticos e institucionales y sobre todo, especial atención a todas esas limitaciones que tienen que ver con el carácter informativo.

CREDIBILIDAD, esto sí que expresa una reinvención del estado, con todas sus entidades, las privadas y principalmente de la sociedad civil, donde hoy en día se valora el pensamiento y la opinión pública.

Esta credibilidad se logra a través del acotamiento de la discrecionalidad, el funcionamiento de cada vez órganos más autónomos e independientes, es decir, que organismos especializados trabajen en la creación de estas políticas y no directamente el gobierno, y sobre todo la rendición de cuentas y la información que constituyen fuentes de legitimación.

Las nuevas tendencias de desarrollo de políticas públicas, en las que el análisis de su factibilidad es necesario, ya que la ausencia del mismo ha llevo a incurrir en grandes costos al gobierno por la repetición de errores en la formulación. Pedro Moreno señala que existe una realidad técnica y una política que interviene en la implantación de la política pública. Se considera necesario que exista la renovación institucional por parte del gobierno.

En México se ha ido gestando un cambio en la formulación de las políticas Públicas, existen expectativas cada vez mayores en los ciudadanos, acabaron los tiempos de la eficiencia y eficacia como únicas condicionantes, es fundamental que exista la aceptación ciudadana de los programas de gobiernos y dinámicas en general.

Se debe contar con una sociedad civil vigorosa y tener cerca la posibilidad de encontrar socios confiables para la provisión de servicios públicos [5]Las nuevas tendencias no han favorecido un mejor equilibrio entre mercado y Estado fuerte, ni tampoco entre capitalismo y democracia.[6]
Para esto son de crucial importancia los medio de comunicación en la difusión de información realmente útil para difusión y compresión de las políticas públicas, como señala Paul Somianski, haciendo una contundente crítica que alude el triunfo o fracaso de un programa de gobierno a los medios de comunicación.

Es necesario entender que gobernanza no tiene que ver con gobernabilidad o favores políticos, este punto hace referencia a que, si bien, sí se tienen expectativas ciudadanas más altas, pero eso no se ve traducido en un estado clientelar ni en un gobierno en búsqueda de votos para las siguientes elecciones, de esta manera, las políticas públicas tienen que ser cuidadas de manera profesional, formuladas por funcionarios con arraigados valores y conductas de servicio público, tener conciencia de dónde se viene, cuál es el pasado y hacia dónde se empieza a construir el cambio. No se trata de que el debilitamiento de la jerarquía genere espacios vacíos de poder que se vean llenados de más problemas que los que se intenta resolver, léase, como entre muchos otros: corrupción.
Para autores como Normas Sabido, José Juan Sánchez la reforma más adecuada en función de una administración de calidad que tenga la capacidad de realizar buenas políticas públicas, es la implantación del servicio civil de carrera y que esto se debe levar a cabo desde el ámbito local hasta el federal.

Otro factor importante de las políticas públicas que es totalmente en armonía con el paradigma de la gobernanza es la valoración y el estudio del diseño de políticas públicas que se tienden a utilizar creaciones para otros países y en contextos distintos teniendo resultados de poca calidad.

Esto es algo que en la práctica se debe de observar con atención y apostar en aras de esta gobernanza y su buen funcionamiento a una democratización real y a una sociedad civil fuerte, exigente y vigilante, que sea la principal demandante del equilibrio necesario.

¿A qué se enfrenta el Paradigma de la Gobernanza en Estados como el nuestro?
Autores como Manuel Quijano que las transfiguraciones de la administración pública de nuestro país, explicando que existen diferentes modalidades que adoptan los funcionarios y organizaciones públicas por influencia del exterior, no se encuentran apegados a la realidad del país, en el que la gobernanza viene a representar el paradigma ideal para desarrollar el Estado mexicano en el que se busca una sostenibilidad política.

La idea o tamaño del estado tiene siempre como referencia los objetivos hacia los cuáles orienta su acción pública, los intereses que promueve, los que inhibe o discrimina, pero carece de sentido, la discrecionalidad entre otras se lo resta, pero sobre todo cuando se plantea en abstracto, al margen de los actores sociales que gravitan en el comportamiento político del estado.
Sin duda alguna, existe un gran camino por recorrer, desde el punto de vista de las instituciones, la formación de una verdadera sociedad civil y la reinvención del ciudadano, esa conciencia que ha impulsado los grandes cambios democráticos de la historia del planeta. En términos de democracia, y sobre todo, en la identidad ciudadana y la práctica de los derechos políticos, es claro que los países con menor desarrollo se encuentran condicionados a lograr los resultados potenciales.

"nuestra actual democracia política aún tiene severas fallas: partidos incapaces de ser mediadores reales entre sociedad y Estado, débil representación de las minorías y falta de aplicación de la ley con un sentido de igualdad para todos. Mientras no se corrija esto, nuestro actual sistema político debe ser calificado como una pseudodemocracia"
GUERRA MANZO


La gobernanza puede caer en una forma de control y falsa legitimización si no existe la procuración o la creación de los canales de comunicación necesarios y un entendimiento de del servicio público por los administradores y por otro lado, en enfrentamiento de la presión constante de la sociedad civil y el sector publico.

Como se menciono al principio, las prácticas que se están dando cada vez más y no esperan a la formulación de una explicación o teoría, por esto, es necesario observar el entorno e ir en búsqueda de un modelo participativo, aprovechando lo que se tiene disponible e ir venciendo los desafíos que estructuras anteriores nos han consolidado.

¿Hacia dónde vamos?
Francis Fukuyama dice "la situación actual del Estado desde una perspectiva en la que no importa tanto su tamaño, como su capacidad institucional para atender y resolver los problemas públicos, sean nacionales o internacionales"

Fukuyama está a favor de un "Estado fuerte", el cual no es necesariamente intervencionista, pero sí es eficaz en la realización de las tareas fundamentales que se le asignan en el "contrato social". En este sentido, propone distinguir entre el "alcance de las actividades estatales" (mismas que pueden ir desde el suministro de defensa nacional hasta las tareas de seguridad social o la promoción de determinadas industrias) y el "poder o la fuerza del Estado" (fuerza entendida como la capacidad de lograr el cumplimiento de la ley, tener una administración pública eficaz, controlar efectivamente la corrupción, y alcanzar un alto grado de transparencia y rendición de cuentas).

Para autores como Manuel Villoria Mendieta señala que el factor clave en el desarrollo de una nación es la honestidad de sus gestores. Difícil de lograr cuando se arrastran vicios políticos de antaño y en un contexto donde la corrupción es casi estructural.

Las políticas públicas son producto del sistema político en cuestión. Es aquí donde los ciudadanos entran a actuar individualmente para maximizar sus intereses y buscando no ser engañados. Sin embargo lo ideal sería la transformación de la conciencia colectiva y la promoción de confianza dentro de los mismos grupos y en las instituciones del gobierno.

Francis Fukuyama señala aspectos importantes en materia de potencial institucional: "cuatro aspectos interrelacionados y jerarquizados para el desarrollo de la fuerza o capacidad institucional del Estado: 1) el diseño y gestión de la organización; 2) el diseño del sistema político; 3) la base de legitimación; y 4) los factores culturales y sociales"

Es muy interesante como las dinámicas actuales y los nuevos esquemas de pensamiento político van embonando unos con otros, creando alternativas que parecen lo suficientemente buenas para su aplicación y para lograr un verdadero desarrollo. Antes de terminar este ensayo, quisiera hacer alusión al título y responder qué pasa cuándo un paradigma te alcanza pero dentro del Estado no se dan las reformas suficientes para que este mismo resulte aplicable y exitoso. Puede pasar que las instituciones ni los ciudadanos reiventen su pensamiento político y por ende, la materialización de la capacidad de gestión del Estado en Políticas Públicas no se dará, entonces, estaremos condenados a reproducir los sistemas de organización existentes, que siguen resultando insuficientes.

"necesidad de organizar la interacción sobre procedimientos que permitan el aprendizaje, se redescubre y revaloriza la política a la vez que se reconceptualiza la gestión pública" (Joan Prats)

Pero si, en cambio, nuestro pensamiento político se revienta, se adapta a las realidades actuales y entiende paradigmas como la gobernanza, creo que se tiene la capacidad crear experiencias plenas y exitosas y sobre todo, con una sostenibilidad en todos los niveles de la vida social.

Finalmente nada resulta absoluto, basta ver esta frase también de Fukuyama, que nos explica las posibilidades: "las organizaciones pueden modernizarse, destruirse, crearse de nuevo o gestionarse para bien o para mal"

"La política ya no puede pretender tener un fundamento exclusivamente legal y técnico. Su legitimidad parte del reconocimiento de que hacer política es optar entre bienes públicos igualmente valiosos y que la decisión responde a juicios de valor, interés, oportunidad y otros que no sólo son sino que deben ser siempre discutidos en la esfera pública" (Joan Prats)

La elección forma parte de la reinvención del pensamiento, la formación de una nueva cultura política, hacer de una vez por todas productivas las interacciones existentes y la reinvención del ciudadano que lucha por instituciones eficientes y legítimas.



[1] "Empero, este pensamiento que estaba acorde con la existencia de estados europeos fuertes no encajó bien con la realidad mexicana sino hasta el último tercio del siglo XIX" Lorenzo Meyer, En Búsqueda del Ciudadano.


[2]
Ziauddin Sardar, Fílosofo y crítico Inglés. Editor de "Futures" revista mensual de política, planificación y estudios del futuro. Co-editor de "Third Text" revista crítica de artes visuales y cultura. Comisionado de la Comisión para la Igualdad y los Derechos Humanos. Redactor del "New Statesman", autor de más de 40 libro y especialista en: política de la ciencia y estudios Culturales. Profesor de la City University of London.
[3] Joan Prats consultor en administración, gerencia pública y desarrollo institucional de varios organismos internacionales: OCDE, BM, BID, PNUD, UE, y la Agencia Española de Cooperación Internacional y Gobierno de Cataluña, entre 1985 y 1998. Desde enero de 1998, ha sido el Director ejecutivo del Instituto Internacional de Gobernabilidad (IIG) de Barcelona con el También, ha servido como asesor del Presidente del BID en materia de reforma del estado entre 1995-1998. Ha publicado diversos artículos y libros en el campo de la administración pública, la gobernabilidad, y el desarrollo institucional. Entre su variedad de ponencias publicadas se encuentran las siguientes:
Gobernabilidad social, ética, y políticas públicas , "Capital social, ética, y desarrollo: los nuevos desafíos"

[4] El más reciente trabajo del autor es "Los pueblos indígenas en el último tramo del siglo XX: entre la comunidad corporativa y el pluralismo", en Lorenzo Meyer e Ilán Bizberg (eds.), Una historia contemporánea de México, 1968-2000, vol. 2, México, Océano, 2005.

[5] B.G. Peters.

[6]
L.E. Lynn
Bibliografía:
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· PETERS GUY, GOBERNANZA Y BUROCRACIA PÚBLICA: ¿NUEVAS FORMAS DE DEMOCRACIA O NUEVAS FORMAS DE CONTROL?

· VILAS CARLOS, EL SÍNDROME DE PANTALEÓN: POLÍTICA Y ADMINISTRACIÓNEN LA REFORMA DEL ESTADO Y LA GESTIÓN DEL GOBIERNO.
· Lorenzo Meyer, El Estado en busca del ciudadano. Un ensayo sobre el proceso político
mexicano contemporáneo, México, Océano, 2005, 199 pp.

· Tenorio Trillo Mauricio, De cómo ignorar, México, Centro de investigación y docencias económicas. Fondo de Cultura Económica, 2000, 200pp.
· MADEÑO LUIS, SOCIOLOGÍA POLÍTICA DE LA CULTURA, UNA INTRODUCCIÓN. MÉRIDA, VENEZUELA, CENTRO DE INVESITGACIONES DE POLÍTICA COMPARADA (CIPC) 1999, 150PP.
· somuano ventura, ma. fernanda. más allá del voto: modos de participación política no electoral
· sosa, josé. el gobierno ciudadano, percepciones ciudadanos sobre la administración pública en méxico.
· pineda juan de dios, enfoques de políticas públicas y gobernabilidad, méxico, colegio nacional de ciencias políticas y administración pública, itam, universidad anahuac, 1999, 269pp
· mellin torres, pedro, el retorno a la política, gubernamentalización del gobierno,
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· Fukuyama Francis, La construcción del Estado. Hacia un nuevo orden mundial en el siglo XXI, traducción de María Alonso, Barcelona, Ediciones BGrupo Zeta, 2004, 201 pp.

· PETERS GUY, PIERRE JON, LA GOBERNANZA EN MÚLTIPLES NIVELES ¿UN PACTO FAUSTICO?

· Hugo Concha Cantú, Sergio López Ayllón y Lucy Tacher Epelstein (coords.), Transparentar al Estado: la experiencia mexicana de acceso a la información, México, UNAM-Proyecto Atlátl-Innovación México-USAID, 2004, 434pp.

· CARRILO ERNESTO, TAMAYO MANUEL, LA LEGITIMIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA: UN ENFOQUE DE CULTURA POLÍTICA

· SUBIRATS, JON. DEMOCRACIA, PARTICIPACIÓN Y EFICIENCIA